En un primer momento, cada uno/a eligió un bloque y reconoció su color.
Después ya dimos un pasito más, y los clasificamos según su correspondiente color en unas tarjetitas que nos había traído Cleotilde al aula (os preguntaréis quién es Cleotilde, poco a poco iréis conociendo más de ella).
Luego, de manera libre, realizaron construcciones, crearon objetos simbolizados (un tren, una casa y hasta un tiburón teníamos en el aula, entre otras).
Pero... después de jugar libremente, ¿A que no sabéis que se nos ocurrió? Como estábamos tan contentos y contentas, decidimos entre todos/as hacer UNA CARA SONRIENTE, mejor dicho, NUESTRA PROPIA CARA SONRIENTE, ¿Por qué? porque solamente le quisieron poner dos ojitos y pestañas amarillas, y una nariz y una boca azul. ¿Por qué no puede haber una nariz de color azul?, ¿Y unos ojos de color amarillo? El hecho de que sean ellos/as mismos/as los que decidan el color hace que tengan en cuenta sus intereses, y pongan en acción la fantasía y creatividad que tanto les caracteriza...
"La creatividad es la inteligencia divirtiéndose"
(Albert Einstein)
Yo ya quiero conocer a Cleotilde. Como manipulan y experimentan así aprenden q el mundo es cm nosotros queramos q sea. Acuerdate que existen las vacas lilas y no son d milla. Besos guapa
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